Jueves 21 de julio. 20:30 horas.
Orquesta Filarmónica de Buenos Aires
Con un programa que incluye obras de Mozart, Paganini y Mahler, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires ofrecerá el sexto de los diecinueve conciertos de su ciclo 2011.
Estará dirigida por el maestro Enrique Arturo Diemecke y contará con la actuación del violinista Xavier Inchausti como solista y la soprano Carla Filipcic Holm.
Localidades desde $20
martes, 19 de julio de 2011
Teatro Colón
SE PRESENTA EL VIOLINISTA VADIM GLUZMAN JUNTO A
LA FILARMÓNICA DE BUENOS AIRES
Interpretará Serenata de Leonard Bernstein dirigido por Enrique Arturo Diemecke,
en un programa que incluye la Sinfonía Nº 7 de Bruckner.
El jueves 28 de julio a las 20.30, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires efectuará el séptimo concierto de su temporada 2011 en el Teatro Colón. Contará con la dirección de su titular el maestro Enrique Arturo Diemecke y se presentará como solista el destacado violinista ucraniano-israelí Vadim Gluzman. Las obras que conforman el programa son la Serenata (a partir del Simposio de Platón), para violín, cuerdas, arpa y percusión, de Leonard Bernstein (1918-1990) y la Sinfonía Nº 7 de Anton Bruckner (1824-1896).
La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires ha sido distinguida con el Premio a la Mejor orquesta sinfónica local de 2008, otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina, y obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las últimas dos décadas, en 1999 y en 2009.
El maestro mexicano Enrique Arturo Diemecke es director musical de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires desde diciembre de 2007. Este año cumplió 21 años como director artístico de la Orquesta Sinfónica de Flint, diez como director artístico de la Sinfónica de Long Beach y asumió como director artístico de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, Colombia. Durante 17 años fue director artístico de la Orquesta Sinfónica Nacional de México y recibió la Medalla de Oro del Instituto Nacional de Bellas Artes de México por su trayectoria artística. Fue galardonado en 2010 con el Grand Prix de l'Académie du Disque Lyrique, Francia.
Leonard Bernstein compuso la Serenata (1954), para violín, cuerdas, arpa y percusión, inspirado en el Simposio de Platón, donde los invitados reflexionan sobre la naturaleza del amor, sobre su ambigüedad y trascendencia, y sobre la radical necesidad de su triunfo. Si bien no existe un enfoque programático, Bernstein captura la esencia emocional del argumento de cada orador y la dinámica de sus
amistades entrelazadas, obteniendo también un modelo para relacionar los cinco movimientos de la obra a través de un proceso de variación constante.
Nacido en 1973, el violinista Vadim Gluzman es elogiado por la crítica y el público como ejecutante de gran profundidad artística y brillante técnica. En los inicios de su carrera contó con el estímulo de Isaac Stern. Galardonado en prestigiosos concursos internacionales, como el Tibor Varga, en 1994 recibió el Henryk Szeryng Foundation Career Award. Ha actuado en todo el mundo como solista y en dúo con su esposa, la pianista Angela Yoffe. Toca con un Stradivarius de 1690 proporcionado por la Sociedad Stradivari de Chicago y que perteneció a Leopold Auer.
Anton Bruckner escribió sus sinfonías casi sin interrupción; de hecho, inició la Sinfonía Nº 7 en septiembre de 1881, a los pocos días de concluir la Sexta. Con el estreno realizado por el gran director Arthur Nikisch en 1884, Bruckner obtuvo recién a los 60 años el reconocimiento que tanto había anhelado. Lo notable de esta composición es la osadía que tiene en los cambios temáticos y tonales, producidos sobre una evidente estructura. Profundo admirador de Wagner, mientras componía el segundo movimiento se enteró de su muerte y, a manera de homenaje, agregó cuatro tubas wagnerianas.
Las localidades para el público en general se encuentran a la venta a en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171, de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 y los domingos de 10.00 a 17.00. O por Internet ingresando a www.teatrocolon.org.ar
Localidades desde $20.
LA FILARMÓNICA DE BUENOS AIRES
Interpretará Serenata de Leonard Bernstein dirigido por Enrique Arturo Diemecke,
en un programa que incluye la Sinfonía Nº 7 de Bruckner.
El jueves 28 de julio a las 20.30, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires efectuará el séptimo concierto de su temporada 2011 en el Teatro Colón. Contará con la dirección de su titular el maestro Enrique Arturo Diemecke y se presentará como solista el destacado violinista ucraniano-israelí Vadim Gluzman. Las obras que conforman el programa son la Serenata (a partir del Simposio de Platón), para violín, cuerdas, arpa y percusión, de Leonard Bernstein (1918-1990) y la Sinfonía Nº 7 de Anton Bruckner (1824-1896).
La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires ha sido distinguida con el Premio a la Mejor orquesta sinfónica local de 2008, otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina, y obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las últimas dos décadas, en 1999 y en 2009.
El maestro mexicano Enrique Arturo Diemecke es director musical de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires desde diciembre de 2007. Este año cumplió 21 años como director artístico de la Orquesta Sinfónica de Flint, diez como director artístico de la Sinfónica de Long Beach y asumió como director artístico de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, Colombia. Durante 17 años fue director artístico de la Orquesta Sinfónica Nacional de México y recibió la Medalla de Oro del Instituto Nacional de Bellas Artes de México por su trayectoria artística. Fue galardonado en 2010 con el Grand Prix de l'Académie du Disque Lyrique, Francia.
Leonard Bernstein compuso la Serenata (1954), para violín, cuerdas, arpa y percusión, inspirado en el Simposio de Platón, donde los invitados reflexionan sobre la naturaleza del amor, sobre su ambigüedad y trascendencia, y sobre la radical necesidad de su triunfo. Si bien no existe un enfoque programático, Bernstein captura la esencia emocional del argumento de cada orador y la dinámica de sus
amistades entrelazadas, obteniendo también un modelo para relacionar los cinco movimientos de la obra a través de un proceso de variación constante.
Nacido en 1973, el violinista Vadim Gluzman es elogiado por la crítica y el público como ejecutante de gran profundidad artística y brillante técnica. En los inicios de su carrera contó con el estímulo de Isaac Stern. Galardonado en prestigiosos concursos internacionales, como el Tibor Varga, en 1994 recibió el Henryk Szeryng Foundation Career Award. Ha actuado en todo el mundo como solista y en dúo con su esposa, la pianista Angela Yoffe. Toca con un Stradivarius de 1690 proporcionado por la Sociedad Stradivari de Chicago y que perteneció a Leopold Auer.
Anton Bruckner escribió sus sinfonías casi sin interrupción; de hecho, inició la Sinfonía Nº 7 en septiembre de 1881, a los pocos días de concluir la Sexta. Con el estreno realizado por el gran director Arthur Nikisch en 1884, Bruckner obtuvo recién a los 60 años el reconocimiento que tanto había anhelado. Lo notable de esta composición es la osadía que tiene en los cambios temáticos y tonales, producidos sobre una evidente estructura. Profundo admirador de Wagner, mientras componía el segundo movimiento se enteró de su muerte y, a manera de homenaje, agregó cuatro tubas wagnerianas.
Las localidades para el público en general se encuentran a la venta a en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171, de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 y los domingos de 10.00 a 17.00. O por Internet ingresando a www.teatrocolon.org.ar
Localidades desde $20.
domingo, 17 de julio de 2011
La columna de Noemí Carrizo
La columna de Noemí Carrizo
Exclusivo para Radio Capital del Sur
Grietas que salvan
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido / se empozara en el alma… ¡Yo no sé! / Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras / en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. / Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; /
o los heraldos negros que nos manda la Muerte. / Son las caídas hondas de los Cristos del alma, / de alguna fe adorable que el Destino blasfema. / Esos golpes sangrientos son las crepitaciones / de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. Y el hombre… pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como /
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido / se empoza, como charco de culpa, en la mirada. / Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
El poema Los heraldos negros del peruano César Vallejo describe la inclemencia con que el azar puede sorprendernos. Su exacerbado grito de interrogación ante lo ignoto y oscuro de la rasgadura que nos parte en dos, recaba en la insignificancia del hombre, incapaz de explicarse la causa de un dolor, que muerde, lastima, enmudece, llaga. Ya Michel de Montaigne se hizo grabar una medalla con el lema Que sais-je? (¿Qué sé yo?) que, para algunos biógrafos, era la divisa de su casa. El eterno enigma ante el silencio divino. El mismo arcano que hizo volver la cara hacia el cielo, al existencialista Albert Camus, ante un niño muerto en un accidente de tránsito, para comentarle, luego, a sus amigos: ¿Vieron? No contesta.
Pero Jorge Luis Borges, ofrece su clave y nos descifra, en otro poema (Para una versión del I King), el signo que rescata de los hados implacables:
El porvenir es tan irrevocable / como el rígido ayer. No hay cosa / que no sea una letra silenciosa / de la eterna escritura indescifrable / cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja / de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida / es la senda futura y recorrida. / El rigor ha tejido la madeja. No te arredres. La ergástula es oscura, / la firme trama es de incesante hierro, / pero en algún recodo de tu encierro / puede haber una luz, una hendidura. / El camino es fatal como la flecha. /Pero en las grietas está Dios, que acecha.
La poesía de Borges, se refiere a lo fatal del destino humano, pero instala, a través de un intersticio, la cara de Dios, atisbando. Es por esa resquebrajadura, traducida casi siempre en sufrimiento, donde una fuerza intrínseca nos devuelve la esperanza. Y seguimos adelante…
En mi caso personal, miré a través de la rendija y divisé la mirada perenne e inexorable, siendo una nena azorada ante el descubrimiento de la soledad. Algunos amores y los hijos, mi oficio de entretejer palabras, frentes diáfanas, manos en mi hombro, un paisaje de montañas, el torrente sanguíneo en el torso de una Venus griega, una estrofa de Itaca de Constantino Kavafis (No temas a los lestrigones ni a los cíclopes / ni al colérico Poseidón, / seres tales jamás hallarás en tu camino, / si tu pensar es elevado, si selecta / es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo), el mar en invierno, un frase ajena definiéndome, me aseguraron que la Armonía Universal, con su justicia poética, me avizora.
Hay nimiedades que me abren fisuras luminosas: peinar a una niña, tender la mesa cuando anochece, atender un llamado presentido, dar con el vocablo justo, hallar en mi correo alientos como brasas, toparme con un prójimo semejante, sentirme aceptada, recibir un abrazo, sospechar que me aman, cantar un arrorró, preparar un bocado, lavar los platos con esmero, planchar una camisa como si rozara una espalda, decir “te necesito”, sentirse anhelada. Nimiedades.
“La felicidad”, afirmaba Cicerón, “no está en los placeres, ni en las diversiones, ni en la alegría; se encuentra, a pesar de la tristeza, en la firmeza y la constancia.”
El albur que castiga, también premia, si se está dispuesto a ponerse de pie, ¡una vez más!, recordando que una roca puede transformarse en estatua y una sola caricia salvar, no sólo al que muere, también al que mata, aunque sea inadvertidamente
Exclusivo para Radio Capital del Sur
Grietas que salvan
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido / se empozara en el alma… ¡Yo no sé! / Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras / en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. / Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; /
o los heraldos negros que nos manda la Muerte. / Son las caídas hondas de los Cristos del alma, / de alguna fe adorable que el Destino blasfema. / Esos golpes sangrientos son las crepitaciones / de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. Y el hombre… pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como /
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido / se empoza, como charco de culpa, en la mirada. / Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
El poema Los heraldos negros del peruano César Vallejo describe la inclemencia con que el azar puede sorprendernos. Su exacerbado grito de interrogación ante lo ignoto y oscuro de la rasgadura que nos parte en dos, recaba en la insignificancia del hombre, incapaz de explicarse la causa de un dolor, que muerde, lastima, enmudece, llaga. Ya Michel de Montaigne se hizo grabar una medalla con el lema Que sais-je? (¿Qué sé yo?) que, para algunos biógrafos, era la divisa de su casa. El eterno enigma ante el silencio divino. El mismo arcano que hizo volver la cara hacia el cielo, al existencialista Albert Camus, ante un niño muerto en un accidente de tránsito, para comentarle, luego, a sus amigos: ¿Vieron? No contesta.
Pero Jorge Luis Borges, ofrece su clave y nos descifra, en otro poema (Para una versión del I King), el signo que rescata de los hados implacables:
El porvenir es tan irrevocable / como el rígido ayer. No hay cosa / que no sea una letra silenciosa / de la eterna escritura indescifrable / cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja / de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida / es la senda futura y recorrida. / El rigor ha tejido la madeja. No te arredres. La ergástula es oscura, / la firme trama es de incesante hierro, / pero en algún recodo de tu encierro / puede haber una luz, una hendidura. / El camino es fatal como la flecha. /Pero en las grietas está Dios, que acecha.
La poesía de Borges, se refiere a lo fatal del destino humano, pero instala, a través de un intersticio, la cara de Dios, atisbando. Es por esa resquebrajadura, traducida casi siempre en sufrimiento, donde una fuerza intrínseca nos devuelve la esperanza. Y seguimos adelante…
En mi caso personal, miré a través de la rendija y divisé la mirada perenne e inexorable, siendo una nena azorada ante el descubrimiento de la soledad. Algunos amores y los hijos, mi oficio de entretejer palabras, frentes diáfanas, manos en mi hombro, un paisaje de montañas, el torrente sanguíneo en el torso de una Venus griega, una estrofa de Itaca de Constantino Kavafis (No temas a los lestrigones ni a los cíclopes / ni al colérico Poseidón, / seres tales jamás hallarás en tu camino, / si tu pensar es elevado, si selecta / es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo), el mar en invierno, un frase ajena definiéndome, me aseguraron que la Armonía Universal, con su justicia poética, me avizora.
Hay nimiedades que me abren fisuras luminosas: peinar a una niña, tender la mesa cuando anochece, atender un llamado presentido, dar con el vocablo justo, hallar en mi correo alientos como brasas, toparme con un prójimo semejante, sentirme aceptada, recibir un abrazo, sospechar que me aman, cantar un arrorró, preparar un bocado, lavar los platos con esmero, planchar una camisa como si rozara una espalda, decir “te necesito”, sentirse anhelada. Nimiedades.
“La felicidad”, afirmaba Cicerón, “no está en los placeres, ni en las diversiones, ni en la alegría; se encuentra, a pesar de la tristeza, en la firmeza y la constancia.”
El albur que castiga, también premia, si se está dispuesto a ponerse de pie, ¡una vez más!, recordando que una roca puede transformarse en estatua y una sola caricia salvar, no sólo al que muere, también al que mata, aunque sea inadvertidamente
viernes, 15 de julio de 2011
Cuadernos del Espectáculo Nro. 19
Cuadernos del Espectáculo Nro. 19
Edición Vacaciones de Invierno
Por Carlos Abeijón.
Exclusivo para Radio Capital del Sur
Siempre es un gusto volver al Molière Teatro-Concert para disfrutar de un espectáculo distinto. En esta oportunidad, la espaciosa sala del barrio de San Telmo ofrece una insólita propuesta de Walter Soares, VOLVER A LA VIDA CON KABALA. Se trata de un desinhibido show de transformismo(onda grindhouse, el lado B, oscuro, del género vernáculo) que se aparta totalmente de las propuestas de otros grupos similares -Caviar, la primera etapa de Botton Tap- y se acerca, con su apelación al grotesco, de fuerte raigambre popular a los delirantes devaneos de la desaparecida compañía Strass. Soares conduce con total convicción y desparpajo a un grupo mixto de cantantes y bailarines, que se lanzan, con mucho entusiasmo a divertir a los espectadores. El hacedor del curioso evento se protege del horror al vacío y del fantasma de la muerte(el mismo relata una vida de calamidades y su energía espiritual para seguir adelante, fortalecido por su trabajo)con un asfixiante vestuario barroco, un humor sardónico y una estética berreta de neto corte arrabalero. Para gays fuertemente resistidos en los suburbios, con cierto aire canalla, y para pulverizar la mirada inquisidora de más de un straight perdido en la noche.
En treinta y tres viñetas, plenas de nostalgia y ternura, el sensible teatrista y escritor Kado Kostzer (TRIO, FAMILIA DE ARTISTAS, entre otras recordadas obras)repasa prolijamente su vida de creador trahumante y evoca su encuentro con notables figuras del cine, el teatro y la literatura. Su prosa es amena y atrapa desde la primera línea. Hay anécdotas increíbles de la vida íntima de Manuel Puig, el maravilloso autor de BOQUITAS PINTADAS, LA TRAICION DE RITA HAYWORTH y THE BUENOS AIRES AFFAIRE, encuentros glamorosos con Martha Hyer, Leslie Caron, Danielle Darrieux y la voluptuosa Tilda Thamar e imperdibles referencias a Astor Piazzolla, Isaac Bashevis Singer, Haroldo Conti, Iris Marga y Katy Jurado. En su atractivo recorrido, recala en el mítico Instituto Di Tella, en la recordada revista Primera Plana, en el teatro europeo, en el cine mexicano y en la escena porteña, donde siempre tiene algún proyecto a punto de poner en escena. Un libro insoslayable, de Ediciones Del Jilguero, para los que hicieron de las artes un alimento vital y para los que descubrieron en el cine, en especial, un refugio para potenciar la fantasía.
En Rivadavia y Rincón, se guardan más de cien años de historia porteña. En la mítica esquina, glorificada por el tango, se yergue en todo su esplendor el Café de los Angelitos (de magnífica restauración, algo que habría que hacer con la Confitería Ideal y la Confitería del Molino, para no tener que lamentar, en el futuro otras pérdidas, como la imperdonable demolición del Teatro Odeón) .Con el mismo buen gusto con que se puso a nuevo la Confitería Las Violetas, este espacio, que vale la pena visitar, ofrece una opípara cena gourmet, regada por los mejores vinos, y un deslumbrante espectáculo que es un orgullo para la ciudad y sorprende a los turistas, por su profesionalismo y refinamiento A diferencias de otros shows for export, en reductos similares, este espacio brinda lo mejor en parejas de baile, cantantes y músicos, centrándose, por supuesto, en nuestra sensual danza, que apasiona al mundo. Lo que sorprende es el preciso diseño de luces de Marcelo Cuervo, las inspirada dirección coreográfica de Sandra Bootz y Gabriel Ortega, la delicadeza en el diseño de interior, imagen y vestuario de Gabriela Kovacs y la puesta a punto de la dirección y producción general de Antonio Ruiz. Un lugar único; caro, pero el mejor.
El invierno se vino con todo y los espectáculos infantiles abundan por doquier, tanto en cine como en teatro. En este último medio, las ofertas abundan no tanto por su calidad-aunque los más pequeños no sean espectadores exigentes y sólo busquen divertirse siempre hay que brindarles algo con cierto vuelo-sino por su presentación vistosa y levemente aleccionadora. Empecemos por lo mejor: BORGES PARA NIÑOS. EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS, en el Teatro Presidente Alvear, una propuesta fresca, que fomenta la imaginación de la gente menuda y respeta su inteligencia, gracias a texto, personajes y la siempre precisa dirección de la inquieta Lía Jelín. También es muy disfrutable, para toda la familia, la flamante entrega de DISNEY ON ICE, como siempre deslumbrando con sus tiernas criaturas en el Luna Park. Hay mucho más para todos los gustos: Piñón Fijo no se rinde en el Coliseo, el impresentable Flavio Mendoza es la estrella de SERVIAN EL CIRCO, un poco más alejado del centro y con muchas ganas de copiar al Cirque du Soleil y no podía faltar a la cita la inclaudicable Flavia Palmiero con su eterna OLA VERDE, en el Maipo (¡sólo falta que resuciten Julieta Magaña y Pipo Pescador!) C´est la vie.
Los tanques de Hollywood siguen arrasando en la temporada invernal, como era de esperar. Ahora le toca el turno a HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE: PARTE 2,octava película y fin de la saga de uno de los fenómenos literarios y cinematográficos en más de una década. Siempre con el crecidito y esforzado Daniel Radcliffe al frente del elenco, el cierre del ciclo, con dirección precisa de David Yates, no va a defraudar a sus seguidores. Aunque algo alargada y reiterativa, la historia es todo lo espectacular y dramática como para no dejar indiferente a nadie. Hay carga emocional, acción que no decae, cuidado estético y buen elenco de apoyo(se lucen Alan Rickman, Ralph Finnes y Maggie Smith). Acá se podría decir que la tecnología cinematográfica vale más que las palabras impresas de la escritora J.K.Rowling. Pero no todo es juguete digital, ya que también la flamante cartelera ofrece APRENDER A VIVIR, un equilibrado relato del debutante Derick Martini, ambientado en la década del 70, en los suburbios de Estados Unidos, donde un atribulado adolescente lucha por sobrevivir en una familia dislocada. Alec Baldwin, cada vez más "inflado", intenta ser convincente. Y si bien es digno de destacar que el cine argentino trabaje para los más chicos (hay más de doce películas en gestación) HERMANITOS DEL FIN DEL MUNDO, filmada en Ushuaia, no les aporta nada para tener en cuenta. Cerramos con lo mejor de la semana: TENGO ALGO QUE DECIRLES, un verdadero canto a la vida y un hondo respeto por la diversidad sexual debido al talento del director de origen turco, radicado en Italia, Ferzan Ozpetek (HAMAN, EL BAÑO TURCO, EL HADA IGNORANTE, LA VENTANA DE ENFRENTE). Abrevando en las fértiles fuentes de la commedia all`italiana, el director, en la senda de Monicelli o Scola, se interna en la vida de los Cantone, una familia de poderosos empresarios de la industria de pastas, en el sur italiano y vivisecciona los vínculos con humor, tono farsesco y mucha humanidad. Inolvidable la lúcida abuela encarnada por la maravillosa Illaria Occhini. Para ir corriendo al cine.
Edición Vacaciones de Invierno
Por Carlos Abeijón.
Exclusivo para Radio Capital del Sur
Siempre es un gusto volver al Molière Teatro-Concert para disfrutar de un espectáculo distinto. En esta oportunidad, la espaciosa sala del barrio de San Telmo ofrece una insólita propuesta de Walter Soares, VOLVER A LA VIDA CON KABALA. Se trata de un desinhibido show de transformismo(onda grindhouse, el lado B, oscuro, del género vernáculo) que se aparta totalmente de las propuestas de otros grupos similares -Caviar, la primera etapa de Botton Tap- y se acerca, con su apelación al grotesco, de fuerte raigambre popular a los delirantes devaneos de la desaparecida compañía Strass. Soares conduce con total convicción y desparpajo a un grupo mixto de cantantes y bailarines, que se lanzan, con mucho entusiasmo a divertir a los espectadores. El hacedor del curioso evento se protege del horror al vacío y del fantasma de la muerte(el mismo relata una vida de calamidades y su energía espiritual para seguir adelante, fortalecido por su trabajo)con un asfixiante vestuario barroco, un humor sardónico y una estética berreta de neto corte arrabalero. Para gays fuertemente resistidos en los suburbios, con cierto aire canalla, y para pulverizar la mirada inquisidora de más de un straight perdido en la noche.
En treinta y tres viñetas, plenas de nostalgia y ternura, el sensible teatrista y escritor Kado Kostzer (TRIO, FAMILIA DE ARTISTAS, entre otras recordadas obras)repasa prolijamente su vida de creador trahumante y evoca su encuentro con notables figuras del cine, el teatro y la literatura. Su prosa es amena y atrapa desde la primera línea. Hay anécdotas increíbles de la vida íntima de Manuel Puig, el maravilloso autor de BOQUITAS PINTADAS, LA TRAICION DE RITA HAYWORTH y THE BUENOS AIRES AFFAIRE, encuentros glamorosos con Martha Hyer, Leslie Caron, Danielle Darrieux y la voluptuosa Tilda Thamar e imperdibles referencias a Astor Piazzolla, Isaac Bashevis Singer, Haroldo Conti, Iris Marga y Katy Jurado. En su atractivo recorrido, recala en el mítico Instituto Di Tella, en la recordada revista Primera Plana, en el teatro europeo, en el cine mexicano y en la escena porteña, donde siempre tiene algún proyecto a punto de poner en escena. Un libro insoslayable, de Ediciones Del Jilguero, para los que hicieron de las artes un alimento vital y para los que descubrieron en el cine, en especial, un refugio para potenciar la fantasía.
En Rivadavia y Rincón, se guardan más de cien años de historia porteña. En la mítica esquina, glorificada por el tango, se yergue en todo su esplendor el Café de los Angelitos (de magnífica restauración, algo que habría que hacer con la Confitería Ideal y la Confitería del Molino, para no tener que lamentar, en el futuro otras pérdidas, como la imperdonable demolición del Teatro Odeón) .Con el mismo buen gusto con que se puso a nuevo la Confitería Las Violetas, este espacio, que vale la pena visitar, ofrece una opípara cena gourmet, regada por los mejores vinos, y un deslumbrante espectáculo que es un orgullo para la ciudad y sorprende a los turistas, por su profesionalismo y refinamiento A diferencias de otros shows for export, en reductos similares, este espacio brinda lo mejor en parejas de baile, cantantes y músicos, centrándose, por supuesto, en nuestra sensual danza, que apasiona al mundo. Lo que sorprende es el preciso diseño de luces de Marcelo Cuervo, las inspirada dirección coreográfica de Sandra Bootz y Gabriel Ortega, la delicadeza en el diseño de interior, imagen y vestuario de Gabriela Kovacs y la puesta a punto de la dirección y producción general de Antonio Ruiz. Un lugar único; caro, pero el mejor.
El invierno se vino con todo y los espectáculos infantiles abundan por doquier, tanto en cine como en teatro. En este último medio, las ofertas abundan no tanto por su calidad-aunque los más pequeños no sean espectadores exigentes y sólo busquen divertirse siempre hay que brindarles algo con cierto vuelo-sino por su presentación vistosa y levemente aleccionadora. Empecemos por lo mejor: BORGES PARA NIÑOS. EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS, en el Teatro Presidente Alvear, una propuesta fresca, que fomenta la imaginación de la gente menuda y respeta su inteligencia, gracias a texto, personajes y la siempre precisa dirección de la inquieta Lía Jelín. También es muy disfrutable, para toda la familia, la flamante entrega de DISNEY ON ICE, como siempre deslumbrando con sus tiernas criaturas en el Luna Park. Hay mucho más para todos los gustos: Piñón Fijo no se rinde en el Coliseo, el impresentable Flavio Mendoza es la estrella de SERVIAN EL CIRCO, un poco más alejado del centro y con muchas ganas de copiar al Cirque du Soleil y no podía faltar a la cita la inclaudicable Flavia Palmiero con su eterna OLA VERDE, en el Maipo (¡sólo falta que resuciten Julieta Magaña y Pipo Pescador!) C´est la vie.
Los tanques de Hollywood siguen arrasando en la temporada invernal, como era de esperar. Ahora le toca el turno a HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE: PARTE 2,octava película y fin de la saga de uno de los fenómenos literarios y cinematográficos en más de una década. Siempre con el crecidito y esforzado Daniel Radcliffe al frente del elenco, el cierre del ciclo, con dirección precisa de David Yates, no va a defraudar a sus seguidores. Aunque algo alargada y reiterativa, la historia es todo lo espectacular y dramática como para no dejar indiferente a nadie. Hay carga emocional, acción que no decae, cuidado estético y buen elenco de apoyo(se lucen Alan Rickman, Ralph Finnes y Maggie Smith). Acá se podría decir que la tecnología cinematográfica vale más que las palabras impresas de la escritora J.K.Rowling. Pero no todo es juguete digital, ya que también la flamante cartelera ofrece APRENDER A VIVIR, un equilibrado relato del debutante Derick Martini, ambientado en la década del 70, en los suburbios de Estados Unidos, donde un atribulado adolescente lucha por sobrevivir en una familia dislocada. Alec Baldwin, cada vez más "inflado", intenta ser convincente. Y si bien es digno de destacar que el cine argentino trabaje para los más chicos (hay más de doce películas en gestación) HERMANITOS DEL FIN DEL MUNDO, filmada en Ushuaia, no les aporta nada para tener en cuenta. Cerramos con lo mejor de la semana: TENGO ALGO QUE DECIRLES, un verdadero canto a la vida y un hondo respeto por la diversidad sexual debido al talento del director de origen turco, radicado en Italia, Ferzan Ozpetek (HAMAN, EL BAÑO TURCO, EL HADA IGNORANTE, LA VENTANA DE ENFRENTE). Abrevando en las fértiles fuentes de la commedia all`italiana, el director, en la senda de Monicelli o Scola, se interna en la vida de los Cantone, una familia de poderosos empresarios de la industria de pastas, en el sur italiano y vivisecciona los vínculos con humor, tono farsesco y mucha humanidad. Inolvidable la lúcida abuela encarnada por la maravillosa Illaria Occhini. Para ir corriendo al cine.
martes, 12 de julio de 2011
Psicoanálisis y Cine
El Viernes 15 a las 19.30 hs. se proyectará el film "El Sirviente" de Joseph Losey en el ciclo Psicoanálisis y Cine coordinado por Carlos Gustavo Motta en la Escuela de la Orientación Lacaniana, Callao 1033, 5to. piso. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La entrada es libre y gratuita.
Visita Guiada en el Teatro Colón
Continúan las visitas guiadas
Todos los días (inclusive los feriados), desde las 09:00 hasta las 15:45 (horario en el que sale el último grupo). Hay visitas cada 15 minutos. El valor del bono contribución es de $20 para argentinos y $60 para extranjeros. Para más información llamar al 4378-7127/8 o escribir a visitasguiadas@teatrocolon.org.ar.
Todos los días (inclusive los feriados), desde las 09:00 hasta las 15:45 (horario en el que sale el último grupo). Hay visitas cada 15 minutos. El valor del bono contribución es de $20 para argentinos y $60 para extranjeros. Para más información llamar al 4378-7127/8 o escribir a visitasguiadas@teatrocolon.org.ar.
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